
--¿Y Alejo?--le dije, llevado por el juego y la conversación. --¿Carpentier?
--¿Hay otro?
--Sí, Antonio Alejo, un pintor amigo mío. --También está Carpentier, la violeta, o la orquídea del ring.
Sí, Alejo Carpentier. --Es el último novelista francés, que escribe en español devolviendo la visita a Heredia--dijo Herediá.
Me reí.
--¿Te ries? Es el signo de Cuba. Aquí siempre tiene uno que dar a las verdades un aire de boutade para que sean aceptadas. (339-340)
1 comentarios:
Cuanta falta hace Cabrera Infante! Supongo que este año van a sacar su novela póstuma.
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